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FRONTPAGE_NO_TRANSLATION_AVAILABLE
Es el método más seguro
de los sistemas convencionales, pero requiere de una altísima inversión. Colocado por toda la
superficie de la construcción, un mallado de cable de cobre de 35mm, en
cuadrícula de 5m x 5m, ofrecería como máximo un 99% de protección. Rayos menos
intensos de lo habitual impactarían en el edificio, y los más intensos generarían
arcos eléctricos con la estructura metálica y sus ocupantes.
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FRONTPAGE_NO_TRANSLATION_AVAILABLE
Son como los Franklin,
pero con un dispositivo de cebado (condensador) que genera una descarga
eléctrica al detectar la presencia de un trazador descendente, mediante el
súbito aumento de la densidad de carga en la punta. Esto ioniza el aire sobre
la punta, favoreciendo la formación de un trazador ascendente que conecte con
el descendente, aumentando el área teórica de protección, comparado con un
Franklin.
Los problemas de este
sistema son varios:
- Requiere detectar a tiempo el trazador descendente,
pero no se conoce a priori ni su carga ni su velocidad de propagación (más
de 105 m/s)
- La carga que el cebador puede emitir es
pequeña, pues proviene de condensadores o de generadores eólicos de
reducido tamaño.
- No hay forma de garantizar que el cebador
genere un trazador ascendente con fuerza suficiente como para alcanzar el
descendente
- El cebador, tras descargarse, necesita un
tiempo de regeneración mayor al tiempo en el que aparecen nuevos
trazadores descendentes.
- En 2001 se recomendó la retirada de la
normativa NF-C 17102 (1996) relativa a los PDC, negando el aumento el
cobertura respecto a los franklin.
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FRONTPAGE_NO_TRANSLATION_AVAILABLE Se basan en el principio
por el cual el campo eléctrico es más intenso en una superficie con un radio de
curvatura pequeño (afilado) que en uno grande (achatado o casi plano). Por eso
la ruptura dieléctrica del aire se producirá mejor entre punta y nube que no
entre suelo plano y nube.
Según el último estándar
IEC (2006), la máxima protección alcanzable es del 99% en un radio de 20m, y la
mínima es del 84% en 60m.
Varios problemas existen
con este sistema:
- La medición del área de protección es
empírica, sin fundamento teórico válido (NFPA Decision, 2001) . El único que
se aproxima (modelo electrogeométrico) sólo sirve para rayos descendentes
negativos cuando su velocidad de propagación es de 105 m/s,
para intensidades de entre 3 y 200kA. Como es bien sabido, estos valores
son promedios, y en cada tormenta varían, resultando en impactos de rayos
dentro del radio de cobertura.
- No son totalmente efectivos en estructuras
altas o con altos niveles de ionización (alta tensión, fábricas, etc).
- Estudios recientes demuestran que una punta
demasiado afilada es peor que una redondeada, pues aparece efecto corona
en las primeras, creando carga espacial alrededor de la punta que frena la
propagación del trazador.
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