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Se caracteriza por facilitar la transferencia de
la carga electroestática entre nube y tierra antes del segundo
proceso de la formación del Rayo, anulando el fenómeno
de ionización o efecto corona en la estructura o instalación
en tierra.
El cabezal del pararrayos está constituido
por dos electrodos de aluminio separados por un aislante dieléctrico.
Todo ello está soportado por un pequeño mástil
de acero inoxidable. Su forma es esférica y el sistema está
conectado en serie entre la Toma de tierra eléctrica y la
atmósfera que lo rodea.
Durante el proceso de la tormenta se genera un
campo de alta tensión en tierra que es proporcional a la carga
de la nube y su distancia de separación del suelo (ver características del cumulonimbus y su campo eléctrico)
A partir de una magnitud del campo eléctrico
natural en tierra, la instalación equipotencial de tierras del
pararrayos facilita la transferencia de las cargas por el cable
eléctrico. Estas cargas, indiferentemente de su polaridad, se
concentran en el electrodo inferior del pararrayos que está
conectado a la toma de tierra por el cable eléctrico y situado
en lo más alto de la instalación.
La baja resistencia del electrodo inferior del
pararrayos en el punto más alto de la instalación,
facilita la captación de cargas opuestas en el electrodo
superior. Durante este proceso de transferencia de energía se
produce internamente en el pararrayos un pequeño flujo de
corriente entre el ánodo y el cátodo.
El efecto resultante genera una corriente de fuga,
que se deriva a la puesta a tierra eléctrica de la instalación
y es proporcional a la carga de la nube. Durante el proceso de máxima
actividad de la tormenta se pueden registrar valores máximos
de transferencia de 300 miliamperios por el cable de la instalación
del pararrayos.
La carga electroestática de la instalación
se compensa progresivamente a tierra según aumenta la
diferencia de potencial entre nube y tierra, neutralizando el efecto
punta en tierra en un 100 % de los casos (Trazador o Lider). El
cabezal captador del pararrayos no incorpora ninguna fuente
radioactiva ni electrónica.
El efecto de disipar constantemente el campo
eléctrico de alta tensión en la zona de protección
garantiza que el aire del entorno no supere la tensión de
ruptura evitando posibles chispas, ruido audible a frito,
radiofrecuencia, vibraciones del conductor y caídas de rayos.
El objetivo del conjunto de la instalación,
se diseña como Sistema de Protección Contra el Rayo
(SPCR) donde el motivo principal es evitar la formación y
descarga del rayo en la zona de protección. El sistema es
eficaz en un 100 % de los casos normales.
En caso algún caso extremo atípico
de coincidir actividad eléctrica atmosférica de rayos
por tormentas, ionizacion del aire por radiación solares o
tormentas solares y aumento de la contaminación atmosférica
por erupción de volcán o tornados, el pararrayos ZEUS,
puede saturarse y no asumir toda la transferencia de la carga, en ese
momento, el pararrayos ZEUS puede trabajar como pararrayos captador
produciéndose en ese instante un rayo silencioso visual, sin
energía y sin repercusiones electromagnéticas.
Las instalaciones de pararrayos con tecnología ZEUS cubren unas necesidades más exigentes de protección,
donde los sistemas convencionales de captación del rayo
acabados en punta no son suficientes.
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